Viaje 9

Para evitar volverse loco, sólo vio una salida: irse. Fue a su habitación y cerró la puerta por dentro. No creía haber hecho nada malo, pero allí seguía la culpa royendo y royendo con sus dientes fríos. Parecía que hubiese violado a alguien. Abrió el cajón de la cómoda y sacó dos cápsulas verdes y blancas de Prozac. Tragó una. En seguida la otra. Pero la culpa seguía allí. Por eso cogió aquel disco con la carátula negra: solo una rosa roja rompía aquella negrura. Lo puso en el tocadiscos y se acostó a mirar hacia el techo, donde maquetas de planetas flotaban. Se fijó especialmente en la maqueta que representaba La Tierra. Cuando comenzó a viajar, la culpa ya casi ni se oía.

 

Comienza la que prometía ser la década feliz de los 90, y sin embargo algunos artistas parecían empeñados en mostrar a la humanidad su lado más oscuro. Mientras el mundo respiraba aliviado o contenía la respiración porque la U.R.S.S. amenazaba con derrumbarse tras la caída del muro de Berlín y parecía atisbarse la disipación absoluta con el final de la Guerra Fría, Depeche Mode despachan el que hoy en día es considerado por muchos críticos, fans, y estudiosos de la música contemporánea como el mejor disco de música electrónica: Violator.

Depeche Mode es, junto a New Order y Kraftwerk, el mayor estandarte de la música electrónica. Se dio a conocer en 1981 como grupo de synthpop y abanderados del movimiento New Romantic, pero pronto perderían esa etiqueta a medida que endurecieron su sonido con el uso de los samplers y oscurecieron su estética y sus letras a partir de 1985, algo que comienza a hacerse especialmente patente tras sus colaboraciones con el fotógrafo y director de vídeos musicales Anton Corbijn.

Depeche Mode ya habían mostrado de lo que eran capaces en los seis discos anteriores, sobre todo en el “Music For The Masses” de 1987, pero es en “Violator” donde consiguen alcanzar su cima creativa, una obra maestra, oscura, melancólica, llena de remolinos de electrónica e himnos de música alternativa

 

World In My Eyes (04:25): Tema que abre el disco y donde desarrollan una de las últimas canciones ejecutadas enteramente con sintetizador. Puro tecnopop que recuerda por momentos a Kraftwerk. Es curioso señalar que los miembros de Depeche Mode siempre declararon que desconocían a bandas como Kraftwerk antes de haber grabado su primer disco, por lo cual esta canción resalta la experiencia que habían ganado en el campo de la música electrónica. La canción es una sensual propuesta todavía endeudada con el sonido eminentemente bailable de los primeros años de la banda. Sus múltiples ritmos electrónicos y los oscuros coros tiñen este tema de cierto dramatismo, y aún así es un tema que te invita a bailar. Déjame mostrarte el mundo a través de mis ojos.

 

En este momento Depeche Mode lo conforman Martin Gore, Alan Wilder, David Gahan y Andrew Fletcher. El álbum es producido por Flood en 1989 y publicado en 1990. Todas las canciones han sido escritas por Martin Gore.

Si un álbum es producido en 1989 y lanzado en 1990, ¿a qué década pertenece? Si cuenta con teclados ochenteros y guitarras al estilo de los 90, ¿es electrónica o es rock? Si es oscuro pero animado, ¿te hará sonreír o te hará llorar? Bien, “Violator” encierra todas esas cosas y muchas más. Este disco es el arte filtrado, destilado y purificado de Depeche Mode. Las ambiciones épicas de su álbum anterior (“Music For The Masses”) se han desvanecido. En “Violator” en cambio hay líneas de guitarras siniestras, preciosas voces dulcemente malhumoradas y efectos electrónicos tan claros que flotan suavemente sobre los oscuros ritmos del bajo. Los tempos se incrementan, caen a las profundidades y vuelven a incrementarse, a veces en el lapso de una sola canción. Los temas varían desde la culpa, a la religión, pasando por fetichismos sexuales, nihilismo, misantropía y drogas. Interludios anónimos enlazan las canciones con elegancia y sutileza. Es tenebrosamente misterioso, sugerente, muscular, temperamental.

 

Personal Jesus (04:56): es un tema bastante burlón, lo cual quedó en evidencia principalmente con su vídeo, dirigido por Corbijn, en el cual los integrantes de Depeche Mode aparecen como cuatro sensuales vaqueros haciendo una parodia del conocido cowboy norteamericano. La canción es en sí una sátira hacia la excesiva comercialización que de la religión hacen los llamados apóstoles precisamente en los Estados Unidos. Mientras que la canción propone tener una religión personal, un «Jesús Personal», el vídeo ya hace el hincapié de mezclar además el tema religioso con escenas sugerentes y abiertamente provocativas en el sentido sexual, lo cual fue capitalizado en el álbum “Songs Of Faith And Devotion”, el siguiente en la discografía de Depeche Mode. La musicalización, por otra parte, es una de las más conocidas del grupo al haber utilizado todos los recursos disponibles en esa época, tanto la guitarra como el efecto de disco rayado y la potente batería, consiguiendo de nueva cuenta una canción bastante industrial en su forma melódica, tal y como en sus primeros temas de éxito. Esta considera como una de las 500 mejores canciones de todos los tiempos.

 

El impacto de “Violator” en la escena electrónica es indiscutible. En sus principios Depeche Mode era un grupo con una temática y un estilo más orientado al shyntpop con letras menos ácidas y ritmos más comerciales y festivos. Con “Violator” se convierten en la banda que son desde entonces, una banda con tintes oscuros, con un estilo sensual en algunos temas a la par que transgresor y muy crítico. He ahí el impacto, la música electrónica se convertía en un género totalmente asentado, que llega a las masas dando un mensaje políticamente incorrecto, canciones como “Policy Of Truth” o “Personal Jesus” expresan una crítica a la política y la religión en Estados Unidos, o en el mundo entero. Con este disco consiguen unas cuantas canciones bailables que gustan al fan de la electrónica, pero además consiguen remover conciencias, sembrar una pequeña semilla de inconformidad con lo establecido como pretendieron en su tiempo las grandes bandas de punk. Y además logrando situarse a la cabeza de las listas de éxitos de todo el mundo.

 

Enjoy The Silence (04:14): Canción armónica, melódica, irónica y tétrica en sus sonidos sintetizados. El tema se revela como un homenaje a la música misma siguiendo el principio de que el intervalo entre nota y nota es el que da la armonía, o sea, el silencio. La canción fue ideada originalmente por Martin Gore como un simple tema acústico, pero Alan Wilder encontró potencial en ella por lo cual compuso una suave base electrónica y junto con Gore le hizo más arreglos consiguiendo el que fuera el segundo sencillo del álbum y a juicio de muchos, seguidores del grupo y críticos de música, la mejor canción en la trayectoria de Depeche Mode. Normalmente siempre ha destacado sobre todo la música, al haber logrado Wilder como base principal un suave efecto de voces fantasmales o femeninas realizado sólo con sintetizador. Aún así, la letra aunque sencilla es una de las más significativas en la carrera de Depeche Mode, pues no hay provocación ni juegos sugerentes sino que sólo es una celebración a la música misma y, como enorme paradoja, al silencio. Está considerada la mejor canción de Depeche Mode, y ha sido colocada entre las 50 mejores canciones de toda la historia.

 

Si existe un álbum que hizo de puente entre dos décadas a través de tan solo 9 canciones, ese fue “Violator“, y con él, Depeche Mode se convirtió y se asentó en una banda de grandes recintos como ha demostrado en grandes giras mundiales. A partir de este disco, el grupo avanzó hacia la construcción de un sonido de amplio formato, cercano al rock, con un papel más marcado para la guitarra eléctrica, y donde no faltan influencias de lo más dispares: gospel, crudeza grunge, atmósferas turbias, sonoridades minimalistas y ruido microelectrónico. Y todo ello sobreponiéndose a un inestabilidad interna que los acompaña desde el comienzo de su carrera: si al comienzo de su carrera sobrevivieron al abandono de su compositor, Vince Clarke, en los 90, Depeche Mode hubo de superar el abandono de Alan Wilder y la terrible adicción a la heroína de su cantante, Dave Gahan. A pesar de todos estos contratiempos, Depeche Mode han construido una carrera que hace que se les considere por méritos propios como uno de los grupos clave de finales del siglo XX. Hablar de Depeche Mode es hacerlo de la banda de tecno-pop que ha obtenido un mayor reconocimiento a nivel mundial, y que ha sabido mantener su creatividad y renovar su base de seguidores a lo largo de más de treinta años de carrera, sin que a día de hoy se conozca aún cuándo llegará el punto final de la misma: precisamente en este 2013 han publicado su décimo tercer álbum, de título “Delta Machine” y en el que vuelven a demostrar su grandeza.

 

Policy Of Truth (04:56): Otra canción de ritmos a base de sintetizador con una curiosa letra sobre conciliación y política. El tema está basado en la música soul, aunque en su caso es desde luego un experimento de soul por completo electrónico, pues tampoco hay elementos acústicos. La letra parece seguir con la burla de Personal Jesus acerca de los estereotipos norteamericanos, aunque aparentemente sólo hable de política. se puede considerar un calienta-pistas con un fantástico riff de guitarra que sobrevuela una melodía nostálgica

 

Depeche Mode ha influido en muchos de los artistas populares de la actualidad, en parte debido a sus técnicas de grabación y el uso innovador de toma de muestras. Por ejemplo, los Pet Shop Boys citan a “Violator” (y “Enjoy the Silence” en particular) como una de las principales fuentes de inspiración durante la grabación de su aclamado y también fundamental álbum “Behaviour“. Los pioneros del techno Derrick May, Kevin Saunderson y Juan Atkins citan regularmente a Depeche Mode como una influencia en el desarrollo de la música techno durante la explosión del Detroit techno, en los años 80. La apreciación de Depeche Mode en la escena de la música electrónica actual se evidencia en las numerosas remezclas de sus temas por parte de numerosos disyoqueis contemporáneos. Grandes bandas de rock actuales como Green Day, The Killers, Linkin Park o Franz Ferdinand deben, y así lo reconocen, una enorme influencia a Depeche Mode, la banda que dotó al techno de alma y cuerpo.

 

Mientras Indiego viajaba, en la habitación principal del 3ºC del edificio de enfrente, dos jóvenes veinteañeros se amaban. Y en medio del éxtasis, ella no dejaba de pensar en los ojos y en los labios y en los brazos y en los ojos de aquel adolescente que los había mirado con tanto deseo desde los ventanales del cuarto piso de enfrente. En ese momento clavó sus uñas en la espalda de su amado. Y se sintió terriblemente culpable.

enero 2019
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